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Categoría: Poemoides

Mi respuesta

Dices que me quieres,
y que quieres mi respuesta.

Yo te digo entonces
que aunque dejes de quererme
porque crees que no te quiero,
yo te seguiré queriendo.

Porque yo también te quiero.

Corazones de hielo

Los corazones de hielo
son fáciles de destruir:
un golpe y mil pedazos;
un golpe y mil pedazos igual de congelados,
que simplemente con aliento
se podrían derretir.

Wiosna 2005

Azul Internacional

Aunque aparte la mirada no puedo dejar de verte,
y me envuelven los colores, aunque siempre vea el mismo.
Me ilustras, me entusiasmas, me encanta reconocerte,
como al pigmento de Klein que embriaga los sentidos.

Las angustias se disipan, la excitación se modera,
las dendritas se emocionan, mis neuronas se contentan.
Le encuentro a todo sentido, todo encaja en su lugar:
me impresionas como el color Azul Internacional.

[Łódź – Warszawa. A dos ojos azules… O a cuatro.]

Colofón

Como, me lleno y me harto de vacío;
vomito y me quedan los restos de nada.
Es el epílogo a un día tranquilo;
es el colofón a una vida ordenada.

Para el lector, de la composición poética // Klangschärfe

Siento que me lees y me digo
“¿Te gustará mi poema?”
“¿Habré acertado en el tono, la rima, el acento, en el tema?”

Me sigues leyendo,
y sigo sintiendo
que sigues estando pendiente de mí.

No digas nada,
da igual lo que digas…
Ahora ya soy una parte de ti.

————

A continuación, una versión en alemán del mismo poema compuesto por Philip, “el teutón”.

Klangschärfe

Ich spür’, wie du mich liest
werd ich dir gefallen?
Seh’, wie du mich siehst –
Augen, Zähn’ und Krallen.

Du liest weiter,
gibst mir mehr.
Augenmerk auf Augenhöhe.

Sei still, brich nicht
des Zaubers Wehr.
Zweisamkeit in einer Seele.